¿INDIE? ¿PERO QUÉ INDIE?— (MANUEL MORENO)

ESPECIALES Publicado por

Manuel Moreno, integrante de Discos Walden  y del colectivo Autoplacer Sindicalistas (nuestro colaborador especial en la pasada sexta REBEL-K-REVIEW de género), nos cuenta en primera persona qué es para él esto del llamado INDIE.

¿INDIE? ¿PERO QUÉ INDIE?

por Manuel Moreno

Si hay una etiqueta musical en el mundo que huele mal es “indie”. Porque “punk” o “rock” son etiquetas que se han pervertido hasta el exceso en lo estético, hasta el punto de que cualquier estudiante de ICADE con unos vaqueros que se ha comprado ya rotos y unas All-Star puede afirmar que hoy va “muy punk”, o si se pone una cazadora de cuero y gafas de sol estar segura de que tiene un look rockero. Pero en cuanto a lo musical, todos tienen más o menos claro si algo suena punk o rock. Pero ¿qué es indie? 

¿Es esto indie?

Beat Happening – Foggy Eyes (1985)

 

¿Y esto?

My Bloody Valentine – Only Shallow (1991)

La respuesta en ambos casos es: . ¿Por qué no suenan nada parecidos entonces? Para entender las diferencias deberíamos comprender el contexto de cada canción, de cada grupo. Porque “indie” es un lugar común (nunca mejor dicho) al que se llega por diferentes caminos.

La verdad es que “indie” no significa nada, musicalmente. Solo es una abreviatura de “independiente”, así que es una etiqueta que englobaba a todos aquellos grupos que publicaban en sellos independientes. Y que, como ocurre hoy en día, eran más que aquellos que publicaban en grandes discográficas.

En Reino Unido, el punk (su punk), dio lugar al post-punk, otra etiqueta “cajón de sastre” que englobaba todo lo que se hacía después del punk, por lo que se metió en el mismo saco a Cabaret Voltaire o a Gang of Four. Sin embargo, en Inglaterra se creó una red de distribución muy potente de pequeños sellos discográficos, creando una escena independiente real y sostenible. La tienda Rough Trade, que vendía por correo, y pronto se convirtió en distribuidora y sello, era el epicentro de dicha escena. Había tal hambre de conseguir nuevos sonidos, y tal fe en el criterio de Rough Trade como distribuidora, que muchos singles de grupos noveles agotaban sus tiradas de 1000 copias en apenas semanas. Cherry Red, Postcard, Creation o 4AD sentaron las bases de lo que se llamaría indie, aunque lo realmente indie solo era su forma de funcionar, editando grupos totalmente diferentes entre sí.

Felt – Cathedral (1982)

En Estados Unidos, cuyo punk fue anterior y diferente al de Reino Unido, lo que surgió después no fue post-punk. El punk evolucionó hacia el hardcore, o bien “retrocedió” para recoger peculiaridades del folk-rock setentero. De hecho, para a primeros de los 80 muchos grupos del hardcore ya habían virado hacia ese folk-rock, que es un poco cuando ya se tuvo que inventar una etiqueta nueva. Se llamó “rock alternativo” o “college-rock”, ya que las radios universitarias eran las que más promoción hacían a este tipo de música. Sellos como SST, Homestead, K Records o Dischord establecieron una red centrada en girar constantemente por todo el país, y en la promoción en radios universitarias, para establecer su escena independiente.

Meat Puppets – Plateu (1984)

Por supuesto, también se daban diferencias entre otros países, aunque siempre se mirara a estos dos países como influencias principales, y el tiempo con el que calaban los nuevos sonidos (en una época en la que surgían géneros y subgéneros cada año) no era el mismo en unos países que en otros. En España el post-punk pegó fuerte, pero no olimos el indie hasta finales de los 80 (para más información leer el libro Stamp (1989-1992): fanzines completos) y sobre todo primeros 90, con el “noise pop” que seguimos disfrutando en nuestro país.

El Viaje De Las Flores – No te estoy mintiendo (1990)

Mientras que en Australia con The Go-Betweens y en Nueva Zelanda, mediante el sello Flying Nun, dio lugar a muchos temas hoy clásicos que cabalgaban a medias entre el indie americano más folk y el británico, más pop y más punk.

The Clean – Tally Ho (1981)

¿Cuándo dejó el “indie” de ser independiente y pasó a ser una etiqueta más? Pues como todo proceso, fue largo. Las multinacionales intentaron aprovecharse del tirón que tenían estos grupos muy desde el principio (lógicamente, por otro lado). The Replacements ficharon por Sire en 1984 y The Jesus and Mary Chain por Blanco y Negro Records en 1985 (la mera existencia de Blanco y Negro Records es un ejemplo de ese intento de las multinacionales de absorber el indie, pues fue un sello formado por los capos de Rough Trade, Cherry Red y Creation para Warner Brothers). Puede que estos sentaran las bases para los que vinieron después (Sonic Youth, Soundgarden, Dinosaur Jr.) pero no fue hasta el Nevermind de Nirvana, que el indie-rock (llamado grunge para la ocasión) llegó a las masas. Número 1 en varios países, 30 millones de copias vendidas, y publicado por una gran discográfica, difícilmente podía considerarse un disco “independiente”.

Nirvana – Smell Like Teen Spirit (1991)

John Higgs afirma en su libro Caos y magia, que la música murió en 1994. Que es el momento en el que se dejó de hacer música “original” para pasar a adaptar y reinterpretar sonidos del pasado. Teniendo en cuenta que lo que vino después del grunge fue el brit-pop, el primer estilo musical de moda cuya mayor gracia estaba en ser un revival de un sonido anterior, y que lo que vino después (el sonido “punk neoyorkino” de The Strokes, el post-punk bailable de The Rapture y demás, o el folk-rock posterior) podemos darle la razón.

Sin embargo, si vamos a la raíz del indie, a independiente, si vamos a esa forma de hacer las cosas, a tu bola, sin entrar en los juegos de la industria (ya sea la industria mainstream o la industria mal llamada independiente), estamos en el mejor momento para ser indie. La posibilidad que ofrece internet, Bandcamp, etc (por favor, dejemos de llamarle “nuevas tecnologías” a algo que tiene más de una década) a sellos pequeños, o sencillamente grupos, el poder poner tus discos (físicos o no) al alcance de millones de personas, sin tener que tratar con distribuidoras, tiendas ni medios de comunicación, es increíble. Se puede ser mucho más independiente que nunca en la historia. Mucho más indie.